Malá Strana y monte Petřín

Malá Strana y monte Petřín

Quizá demasiado pintoresco para su propio bien, el barroco Malá Strana (Barrio chico) se aferra a la colina que baja desde el Castillo de Praga hasta el río. Aquí el centro neurálgico es Malostranské náměstí, la plaza principal, presidida por la cúpula verde de la iglesia de San Nicolás. Al sur de la plaza se asoma el monte Petřín, coronado por un parque y una graciosa torre Eiffel.

Lo mejor en un día

Se puede empezar en Malostranské náměstí y tomar un café en Malostranská beseda antes de admirar la iglesia de San Nicolás. Se puede pasear por esta zona y visitar el Museo Karel Zeman, el Museo Kampa o el Museo del Niño Jesús, para ver alguna película o arte religioso. Se puede almorzar en Cukrkávalimonáda.

Después de comer hay que subir la cuesta hasta el monte Petřín o tomar el funicular, donde aguardan muchas actividades aptas para niños, a destacar una impresionante torre mirador y un Laberinto de los Espejos . Otra opción sería subir por detrás de Malostranské náměstí por la calle Nerudova y fijarse en los singulares símbolos medievales de las puertas de las casas.

Por la noche, se puede cenar junto al río en la terraza del Hergetova Cihelna o apostar por algo más sofisticado en Augustine. Luego se asiste a un concierto de jazz en U Malého Glena o de alguna banda local en Malostranská beseda. Para unas copas, está el Mlýnská Kavárna o el animado Blue Light.

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