Ville Nouvelle

Si el viajero necesita un descanso del ajetreo de la medina, es hora de pasarse por la Ville Nouvelle (ciudad nueva), que está llena de parques frondosos, cafeterías, un circuito creciente de arte contemporáneo y los mejores bares y restaurantes gourmet de la ciudad. El barrio de Guéliz es el núcleo central de compras, mientras que Hivernage es un barrio de clase alta rodeado de jardines, con vestigios de arquitectura art déco.

Lo mejor en un día

Se puede ver la Marrakech moderna por el centro de Guéliz. El viajero puede sentarse a tomar un té o un café y empaparse de la atmósfera del viejo mundo en el Grand Café de la Poste y ver las obras de arte orientalista del MACMA.

Después toca darse un festín de cocina casera marroquí en el Amal Center, antes de ir al Jardin Majorelle para pasear por el antiguo territorio de Yves Saint Laurent. No hay que olvidar una visita a la colección del Musée Berbère, para descubrir la cultura del pueblo amazigh.

Es difícil decidir dónde cenar en Guéliz. La mejor cocina marroquí de la ciudad en Al Fassia ; hay que reservar. Para cambiar de rumbo gastronómico se puede pedir mesa en el Catanzaro para comer una verdadera pizza italiana. Después se puede tomar una copa en el 68 Bar à Vin.

Tienda

Un recorrido por más de 200 libros de viaje para descubrir todos los países del mundo.

Artículos más leídos

Bombay (Mumbai), India
En el mundo hay un montón de ciudades de primera línea y de visita casi obligada, que podrían tomarse por capitales de país, pero no, no lo son. Aquí van 10 de las más conocidas.
Sapsiwai_Shutterstock
Puestos de comida en la plaza Yamaa el Fna, Marrakech, Marruecos
La cocina marroquí ofrece innumerables e irresistibles platos. Uno de ellos, el tajín, es una delicia de carne, fruta y frutos secos aderezados con especias.
Michael_Heffernan_Lonely_Planet

Fjällnäs, Suecia
10 destinos por todo el mundo donde encontrar centros y disfrutar de tratamientos que nos acercan a la forma de entender la medicina de culturas milenarias.
Images provided by Fjällnäs Est.1882 © Photo credit: Roland Persson